¿Alguna vez has sentido que la universidad te agota más que a los demás? Si tienes Atención Divergente (o TDAH), es muy probable que tu respuesta sea ¡SÍ!.
Ps. Mg. Ana Luisa Parra Díaz
Para muchos jóvenes, transitar por la educación superior representa un reto exigente, pero para quienes viven con Atención Divergente (TDAH), la experiencia académica puede ser significativamente más agotadora.
Un estudio chileno reciente investigó la percepción de la ansiedad en estudiantes universitarios con diagnóstico de TDAH utilizando escalas estandarizadas (DASS-21 y MSPSS). Los datos revelaron una realidad compleja: el 56.8% de los estudiantes evaluados presentó niveles de ansiedad extremadamente severa.
Sin embargo, la investigación también destacó una valiosa luz de esperanza: el apoyo social funciona como un potente amortiguador de la ansiedad. Se demostró una correlación inversa estadísticamente significativa entre la red de contención percibida y los síntomas ansiosos. En términos sencillos: a mayor percepción de apoyo, menor es el nivel de ansiedad.

LEl rol único de las amistades
Uno de los hallazgos más reveladores del estudio es que el apoyo de las amistades resultó ser el factor protector más fuerte, posicionándose incluso por encima del respaldo familiar. Esta dinámica responde a factores muy claros del entorno universitario:
- Comprensión mutua: Las amistades pares comparten las mismas vivencias, comprenden el agotamiento de trasnochar estudiando y empatizan directamente con el colapso frente a una entrega importante.
- Espacios de aceptación: Con los amigos se construye un entorno seguro donde las personas neurodivergentes pueden mostrarse tal como son, sin la carga de las expectativas o presiones de los adultos.
- Calma para el sistema nervioso: Compartir momentos de risa, conversaciones sencillas o simplemente sentir la presencia de un par ayuda a reducir la activación del sistema nervioso simpático (aquel que activa la respuesta de «lucha o huida» ante el estrés).
Un pilar esencial, no una distracción
Afrontar el camino universitario en soledad no tiene por qué ser la regla. Contar con una red de apoyo no constituye un «distractor» para los estudios, sino un componente pilar para la salud mental y el bienestar académico.
Asimismo, para quienes forman parte del entorno de una persona con atención divergente —ya sean parejas, familiares o amigos—, la disposición a escuchar sin juzgar, la paciencia ante los olvidos y la presencia genuina son herramientas capaces de regular el sistema nervioso de formas profundamente transformadoras.
En definitiva, disponer de una red de apoyo sólida puede cambiar significativamente el curso de vida de una persona neurodivergente.
Referencia del estudio:
Ávila, S., Carvajal, M., Davidson, I., Gutiérrez, A., & Oyarzún, T. (2023). Apoyo Social y Sintomatología Ansiosa en Estudiantes Universitarios con Trastorno de Déficit Atencional e Hiperactividad. Investigaciones de Estudiantes de Pregrado de Psicología UDP.